Abril 20, 2007
#1
Dijo un hombre sabio (o no) que es de necios esperar de una escobilla de retrete que mantenga su limpieza, pues se encuentra continuamente rodeada de mierda.
Y ¿a qué viene esto? Al PP. Creo que Rajoy es una escobilla inusual. Ayer estuvo simplemente brillante. Me explico. Yo soy de izquierdas (de verdad, no como el PSOE), no hay nada que me dé más asco que un pederasta, un Papa o alguien del PP (asocien como vean), y no me meto a terrorista porque se hace mucho daño, pero ayer Mireusted dio una lección de política impresionante. Porque un político (deja de leer si todavía crees en el Ratoncito Pérez) se tiene que dedicar a embaucar, deformar y desviar de manera que al final sea él quien parezca tener razón. Y digo parezca, porque anoche, en un ejercicio bestial me propuse deshacerme de estas lacras conspiranóicas que me llevan tanto y tan buen tiempo acompañando para meterme en la piel del tipo normal que no se preocupa por la llegada o no del hombre a la luna (sin mayúsculas porque, aunque sea la nuestra, hay más) y me di cuenta de que este tío es un genio.
Dijo más gilipolleces por minuto cuadrado de las que sería capaz de decir alguien como Boris (?) y aun así anduvo suelto, campechano y hasta enrollado. Un tipo sin par este Mariano nuestro que se atrevió incluso a decir que no tenía nada en contra de los gays (menudo conflicto si no), con la Espe de los nervios, entiendo.
En fin, qué gran tipo y que gran noche nos pasemos con él. Al final van a tener razón los encuestados (ésos, nadie sabe dónde están) y lo mejor para una buena juerga es irse de copas con Ruiz - Faraón o alguno de los de su club.
En fin, dejémoslo.
Gracias por leer.
Marzo 12, 2007
#0
Tosiendo y revolviéndome entre mocos, mientras el universo ronca, aquí estoy, dispuesto a empezar con esta actividad tremendamente cool que es esto del blogging (que cool es todo lo que lleva doble consonante y acaba en ing, que no?).
Bastará una pequeña presentación innecesaria por innecesaria, ya que nos conocemos desde hace años aunque tú todavía no lo sepas (o no te hayas dado cuenta). Soy un tipo que se dedica a ensuciar, enturbiar, mejor dicho, los sueños alegres de todos aquellos que no miran bien las fotos de los periódicos y no se dan cuenta del desenfoque gaussiano en los increpantes de Mariano Rajoy cuando lo del Prestige. Pero sin amarguras, que no vienen haciendo falta, que bastante mal hay en el mundo y demasiados vídeos de decapitaciones iraquíes rulan de móvil en móvil de adolescente.
Aquí hemos venido para contaros las cosas feas de una forma en la que os sienten bien, así como abicarbonatadas. Para que la risa o sonrisilla surja cual eructito párbulo (preconsciente, vamos).
Sin más, arrancamos.
Gracias por leer.
